Höegh LNG decidió no participar del proyecto porque no está aprobado el Estadio de Impacto Ambiental (EIA) y porque no existe financiamiento. “Este es un golpe de gracia al proyecto”, sostiene Bulnes sin termoeléctricas.

En las últimas horas la empresa transnacional Höegh LNG, hizo público a nivel mundial que decidió no destinar el Buque Tanque Regasificador (FRSU) Nº 8 al proyecto Biobío Genera. La firma había suscrito el 26 de mayo de 2015 un acuerdo con Octopus LNG SpA (Biobío genera) -que después cambió por Penco LNG –  un contrato por 20 años. Mediante ese documento la compañía extranjera se comprometía a proporcionar abastecimiento a través del buque FRSU-8 el cual transportaría a las costas de Lirquén el suministro del gas natural licuado (GNL). Este acuerdo estaba sujeto a que se cumplieran dos claros compromisos de parte de Biobío Genera. Estos eran: conseguir el financiamiento respectivo y tener aprobado el estudio de impacto ambiental (EIA). Respecto de los recursos, éstos no están aún disponibles y sobre el EIA, hace tres semanas la corte suprema de justicia, por la unanimidad de sus integrantes, determinó que no era posible omitir a las comunidades indígenas de la comuna de Penco. Por lo tanto, ordenó hacer la consulta correspondiente de acuerdo a lo que dispone el pacto 169 de la O.I.T., anulando el EIA que hasta hace tres semanas estaba vigente aún. Durante el mes de febrero último Penco LNG comunicó a Höegh LNG que la aprobación ambiental quedaba suspendida por los tribunales nacionales, situación que retrasaría la finalización de la infraestructura y el inicio del contrato con la empresa norteamericana.

“Se les apareció Marzo”

Para el vocero de Bulnes sin Termoeléctricas, Andrés Parada, “al proyecto se le apareció Marzo. Esto sin lugar a ninguna duda, es un golpe durísimo al resistido proyecto de Octopus Biobío Genera. Es de alto impacto y que hace blanco en el corazón del proyecto. Se quedan por ahora sin el buque regasificador que traería supuestamente el combustible hasta Lirquén. Con esto no sólo se quedan sin abastecimiento del GNL, sino que además van a tener que esperar por lo menos entre dos y tres años más para eventualmente  poder disponer de un nuevo buque FRSU de estas características, los cuales como se encargan a pedido no están en el mercado, hay que armar el navío desde cero”. Además Parada, sostuvo que “como el EIA de Octopus Biobío Genera, contempla una embarcación específica, no pueden cambiarla. Si lo hacen deben presentar una nueva solicitud de permiso ambiental. Yo creo que con todo est, ahora sí no hay ninguna posibilidad que el proyecto se materialice”.

Fotografia aérea terminal GNL Porto de Pecém

El Buque

La embarcación, denominada FRSU (Unidades Flotantes de Almacenamiento y Regasificación, por sus siglas en Inglés) es la alternativa más rápida y barata para la importación de GNL. El FRSU 8, de la empresa Höegh LNG (otrora partner de Biobío genera), había ordenado su construcción en los Astilleros Hyundai de Corea del Sur. La embarcación utiliza métodos especiales, por ejemplo el sistema de electrólisis con cobre y aluminio como sistema antifouling, el cual impide que organismos marinos se adhieran a las tuberías.

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